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Más crisis

La crisis no tocará fondo en 2009.
Así lo han expresado los expertos económico a la Canciller Angela Merkel.
A los alemanes, es sabido, no hay que hacerle demasiado caso en cuanto a gastronomía, pero sí, y mucho, en cuanto a economía.
Es posible que el PIB vea algo de luz a finales de este año (+0,3-0,5 %), pero el desempleo seguirá aumentando a lo largo de todo el 2010.
Se prevén 5.000.000 de parados en España y Alemania. Es duro y desalentador reconocerlo pero es lo que hay.
Para empezar habría que dejar de reflejar la situación laboral de un país como "tasa de desempleo" sino como "tasa de empleo", pues es un parámetro más directo y menos sujeto a especulaciones, como a menudo ocurre en España o en Italia.
Las consecuencias sociales de la crisis no han tarado en aparecer: en el Reino Unido hemos asistido a graves episodios de orden público durante la cumbre en Londres. Incluso algún descerebrado policía ha provocado la muerte por infarto de un inocente transeúnte durante las manifestaciones.
En Holanda un hombre de 38 años ha perdido empleo y casa y ha intentado matar a la Familia Real al completo durante un desfile. Ha fracasado en su intento, pero se ha llevado por delante unos cuantos inocentes embistiéndolos con su coche.
La desesperación empieza a hacer mella en la población.
Esto es exactamente lo que se propusieron los artífices de la crisis. Esta situación es el resultado de una atenta planificación financiera, tal como lo fue la Gran Crisis del '29. Tal como el BLUG ha comentado en varias ocasiones hay un selecto número de familias de banqueros que controlan la economía mundial.
Ellos deciden si debe haber inflación, deflación, superávit, deuda, crisis o bonanza.
Estos mecanismo son posible cuando la economía se basa más en la finanza que en la producción, una paradoja de la que la ya Marx advirtió.
Cuando una élite de especuladores puede desplazar capitales e inversiones, condenando miles de puestos de trabajo, el sistema capitalista manifiesta todo su cinismo, la deregulation toda su verdadera razón de ser.
La operación persigue un doble objetivo: económico y social, profundamente entrelazados.
Desde un punto de vista económico se pretende inglobar las empresas más expuestas a las más solidas, en una ulterior concentración de poder. Cuanto más grandes sean multinacionales y bancos, cuanto menos competencia haya, más control de podrá ejercer sobre la economía global.
Dos ejemplos "de bajo nivel" en España.
1) Vodafone ha adquirido Tele2, sin embargo sigue habiendo publicidad de Tele2 y comerciales que presentan productos exclusivos de la empresa a los comercios.
2) Media Markt y Saturn son la misma empresa. Parecen en evidente competencia pero no lo están.
El otro gran objetivo perseguido es la desestabilización social. Las familias padecen una terrible presión, las empresas cierran, el pesimismo prevalece, la desesperación aflora.
Es la situación ideal para favorecer grandes cambio políticos y sociales, amparados por la gravedad de la crisis.
La Patronal española está ya presionando el Gobierno para abaratar el despido, declarando al mismo tiempo que su objetivo principal es crear riqueza y empleo (!).
La impaciencia de la población se transforma rápidamente en gobiernos endeudados, y las deudas son caras, no sólo en términos económicos, sino sociales también. Ser un gran deudor del Fondo Monetario Internacional (FMI) es peor que vivir con manos y pies atados.
El FMI, al que se le concedieron en seguida una gran cantidad de fondos nada más empezar la crisis, condiciona las políticas económicas y sociales de los
gobiernos deudores: las inversiones, las privatizaciones, los gastos sociales, todo.
Tomar decisiones importantes aprisa es siempre una mala idea. Pretender salir de la crisis sin tomar las debidas precauciones contra los halcones de la deuda nos puede salir muy, muy caro.

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