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Lo que queda del atentado de Lockerbie

El pasado 20 de Agosto el Gobierno Escocés ha liberado a Abdel Baset al-Megrah, ciudadano libio condenado a 27 años de cárcel por el atentado de Lockerbie.
El nombre del atentado se debe a la localidad escocesa de Lockerbie, donde el 21 de Diciembre 1998 se estrelló un Boeing 747 de la Pan American World Airways, con 259 personas a bordo.
El avión explotó en el aire debido a una carga de explosivo plástico de entre 350 y 450 gramos, colocada en compartimento de carga anterior, que partió literalmente en dos el aeronave, separando la cabeza del resto.
El fuselaje precipitó hacia el suelo por 2 minutos: durante este tiempo despidió a varias personas del habitáculo, cuyos cuerpos, cómplices las fuertes ráfagas de viento de aquel día, se esparcieron en una superficie de 2189 km cuadrados.
A los 259 ocupantes del avión hay que añadir, en el cómputo total de las víctimas, 11 habitantes de la pequeña localidad escocesa.
En Octubre 2002 el Gobierno de Libia ofreció 10 millones de dólares de compensación a cada familia de las víctimas; en Agosto 2003 admitió oficialmente la responsabilidad del atentado, probablemente con la única intención de favorecer el levantamiento de las ingentes sanciones comerciales impuestas por la ONU a raíz del atentado.
Según las palabras del Secretario de Justicia escocés Kenny MacAskill, Abdel Baset al-Megrah fue liberado "por razones humanitarias", debido a que padece de un cáncer, que, según los propios médicos de la cárcel, le deja 3 meses de vida.
Lo que no cuadra en la humanitaria decisión británica es que nada más anunciarse la liberación del terrorista, BP (British Petroleum, la compañía petrolera británica) firmara un suculento contrato de explotación petrolífera con la Libia por un valor de 550 millones de libras.
Podemos deducir entonces que la 2ª potencia militar del globo no ha hesitado en bajarse los pantalones ante Muammar Gaddafi con tal de sacar un poco de petróleo más.
Tampoco sorprende entonces que el iluminado Gobierno Italiano (Italia es la 1ª potencia mafiosa del globo) haga el ridículo internacional enviando su mejor patrulla de vuelo acrobático al 40 aniversario del golpe de estado del dictador libio, para que sean empresas italianas las que construyan la autopista Túnez - El Cairo.
Las empresas serán financiadas, por supuesto, por bancos de propiedad de Berlusconi.
La memoria se vuelve corta cuando se trata de negocios, la hipocresía encuentra nuevas inspiraciones, la realpolitik se hace hueco en las agendas internacionales.
Así que seamos prácticos nosotros también: invitamos a todos los lectores del BLUG a no utilizar gasolina de la BP, a no comprar acciones de las innumerables empresas de Silvio Berlusconi (Mediaset, Medionalum etc.) a no sintonizar las televisiones en Tele 5 (Berlusconi detiene una alícuota de las acciones).

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